SoloSurf
cumple diez años desde su creación y puesta en marcha con un balance plenamente
satisfactorio por parte de su dirección técnica tanto del trabajo realizado
como de los resultados obtenidos en el desarrollo de los programas de terapia
en agua aplicados con sus usuarios, cuyo número en este primer decenio de vida
se eleva hasta casi los trescientos.
En este tiempo, SoloSurf
se ha consolidado como asociación promotora de nuevas actividades que, desde el
medio acuático y a través del ocio, favorece el trabajo con personas, de todas
las edades pero especialmente menores de edad, afectadas por diferentes
patologías (autismo, síndrome de Rett, síndrome de Down, parálisis cerebral y
otras), que han encontrado nuevas formas alternativas de estimulación
psicomotriz con un modelo de trabajo inclusivo en grupos donde se conectan y
comparten las propuestas técnicas basadas en diseños pedagógicos
normalizados.
Precisamente, la fórmula de trabajo aplicada ha servido de
referencia e inspiración a otros profesionales y asociaciones de ámbitos
nacional e internacional y este sentido cabe reseñar el carácter pionero de SoloSurf, referenciada cronológicamente
como la primera asociación de surf terapéutico en toda Europa y la segunda
experiencia a nivel mundial, si bien cabe añadir que SoloSurf es el único proyecto internacional desarrollado por
profesionales especialistas y monitores cualificados y formados específicamente
mediante formación universitaria, y con una metodología incluida en la
educación formal reglada (universitaria y de máster universitario, y grados de
formación profesional).
En este sentido merecen especial referencia los programas
formativos que SoloSurf ha llevado a
cabo con universidades nacionales (Cádiz, Huelva, País Vasco y Salamanca) y
europeas (Alemania y Dinamarca), como prácticas curriculares o trabajos de fin
de grado, o el proyecto Activa Acuática Extraescolar, que es el primer proyecto de surf terapéutico ue se trabaja como parte de la formación curricular en centros de enseñanzas medias.
Una traducción en cifras de estos diez años de trabajo refleja,
por otro lado, datos significativos como los más de quinientos voluntarios
implicados que desde la creación del proyecto hasta hoy han participado en las
actividades de SoloSurf, o las más
de 13.000 sesiones de trabajo con menores afectados de autismo o con
necesidades educativas diferentes, o ya incluso las más de 25.000 horas de
experiencia ininterrumpida adquirida por este centro de ocio y actividad
acuática terapéutica.
Con motivo de este décimo aniversario, SoloSurf tiene previsto llevar a cabo diversas actividades de carácter extraordinario a lo largo de este año y que tendrán como pistoletazo de salida el acto social propio de celebración de la efemérides previsto para finales de este mes de enero en curso.