Hace unos meses, SoloSurf-Noticias dio inicio a una serie de entrevistas realizadas a los voluntarios que participan en los programas de surf terapéutico de la Asociación SoloSurf desde distintas instituciones académicas y planes de voluntariado: Centro Inglés, Plan de Voluntariado de la Universidad de Cádiz, prácticas de empresa Eyside, Interhispania, institutos de Secundaria de la Bahía de Cádiz y programa Erasmus.
Ahora, reanudamos la serie de entrevistas con más y nuevos voluntarios, muchos de ellos incorporados a SoloSurf para la segunda parte del curso escolar, y lo hacemos con Lourdes Hernández, natural de San Fernando, de 19 años de edad, que en la actualidad cursa Grado de Enfermería en la Facultad de Enfermería y Fisioterapia de la UCA, y que conoció SoloSurf gracias a una compañera de estudios, como ella misma cuenta: "Conocí la asociación en la reunión que tuvimos el día de presentación de las entidades, y en ese momento me interesé y empecé a investigar sus redes sociales y a buscar en internet", y lo que más le llamó la atención fue "el trabajo que se hacía con niños y adolescentes, y que además se trabaja mediante el deporte, algo que me anima mucho porque hace que me mantenga activa".
En concreto, Lourdes se incorporó a SoloSurf en octubre del años pasado y permanecerá de voluntaria hasta finales de mayo o entrado junio, más o menos coincidiendo con los últimos días del curso, y en este período lleva a cabo tareas varias con los usuarios de SoloSurf: calentamiento en la arena antes del inicio de la actividad, ayudar a que los usuarios puedan practicar la posición de surf, circuitos de habilidad en la arena y apoyo en la actividad ya en agua. "Mi opinión es que la actividad se hace muy amena, tanto para los voluntarios y monitores como para los alumnos; son actividades muy divertidas, lúdicas e interactivas, donde cada uno de nosotros podemos aprender y mejorar tanto física como personalmente". Por eso, añade, su valoración es "excelente", ya que le parece "muy útil para los alumnos, ya que ellos padecen Trastorno del Espectro Autista y nosotros les ayudamos con este deporte a que su vida y sus hábitos se hagan más amenos; así que pienso que se trata de una experiencia muy enriquecedora y relajante tanto para el personal como para el alumnado".
Acerca de la Asociación SoloSurf, Lourdes también tiene un parecer muy positivo de su experiencia como voluntaria y afirma que se trata de una entidad "conocida por todas las personas que forman parte del mundo del surf; además, es un equipo completo, equitativo, con garantías de aprendizaje a base de empatía y ganas de vivir", y explica que "simplemente cuando llegas a la playa, sientes que tu cuerpo rejuvenece y te mueves por una energía de equipò y de trabajo comunitario que ayuda mucho" a los usuarios de los programas de surf-terapia.
"Estamos en constante contacto con la naturaleza, la playa y el aire fresco puro; es sanador y SoloSurf lo transmite así de una manera igualitaria para el personal y para los individuos que realizan las actividades", por eso, añade, "entre nosotros hay muy buen rollo, todos nos llevamos muy bien y hemos formado una pequeña gran familia". Con estas consideraciones en la mano, la joven voluntaria isleña recomienda "a todo el mundo que pruebe esta asociación ya que, no es sólo hacer surf", sino que "va más allá: mejora vidas, mejora pensamientos...".
Sus labor como voluntaria ha permitido a Lourdes mantener un contacto permanente y directo con el resto del equipo de SoloSurf, del que destaca su profesionalidad, y del que dice está "formado y organizado", por lo que entiende que ha aprendido por imitación. Sin el equipo, asegura, "me hubiese sentido muy perdida, porque saber mantener la calma en situaciones de personas con este tipo de problemas es difícil y el equipo en todo momento me ha transmitido seguridad y calma". Además, añade, "me he reído mucho con ellos y me han hecho pasar unas jornadas increíbles, siempre con ganas de aprender de ellos y de mejorar", por lo que sólo tiene palabras de agradecimiento hacia ellos.
Para Lourdes, su experiencia en SoloSurf está siendo como para repetirla en otra ocasión: "Siento que se le coge cariño a cada detalle de esta experiencia y a cada persona a la que ratas, aunque sólo hayas coincidido en una sesión; es algo que te llevas a casa y que cuentas a tu familia".
Estar de voluntaria en SoloSurf, por otro lado, le ha aportado "la capacidad de empatizar, escuchar, atender las necesidades de otras personas y ponerme en los zapatos de quien más lo necesita. que en este caso son los niños con autismo; pienso que ha sido la mejor manera de aprender la palabra 'ayudar', que es lo que voy a hacer el día de mañana en un hospital como enfermera". Y como persona, "me aporta valentía para enfrentarme a situaciones difíciles y el control emocional, porque soy una persona que muchas veces se vuelca emocionalmente en las personas y con ellas y aquí he aprendido que basta con entender y empatizar; no hace falta simpatizar mucho porque eso puede llegar a agobiar más a las otras personas".
Otra cosa que se lleva Lourdes de esta experiencia como voluntaria en SoloSurf es su impronta de recomendarla a otros compañeros, "porque es una mezcla de humanidad y deporte; te ayuda a ser mejor persona y a mejorar tus condiciones físicas; además, estos niños necesitan a más personas para practicar este deporte de manera terapéutica", y señala el caso de un usuario de SoloSurf que está a punto de convertirse en un profesional de la actividad como monitor. Para Lourdes, no se trata sólo de ayudar a os otros, sino que también "es una manera de transformarte a ti misma; te cambia la perspectiva; cuando te involucras en causas sociales, ves realidades distintas a la tuya, lo que desarrolla comprensión, y esto está muy ligado a conceptos como la inteligencia emocional, porque aprendes a conectar mejor con otras personas y a gestionar tus propias reacciones".
Este voluntariado concreto de SoloSurf, subraya, "te ayuda a conocerte mejor a ti misma; descubres qué te motivas, qué te incomoda y hasta dónde puedes llegar; y ese autoconocimiento es clave para crecer como persona y tomar decisiones más alineadas con lo que realmente quieres". Pero sobre todo, destaca "la increíble relación que existe entre el deporte, en este caso el surf, con la mejora de una discapacidad o trastorno como es el autismo; un deporte puede motivar y colaborar positivamente en la vida de otras personas, haciéndolas más fuertes física y personalmente".
Finalmente, acerca de las sensaciones que cree que va a llevarse de su experiencia en SoloSurf, la joven estudiante de Enfermería hace un extenso alegato para señalar que un voluntariado "no se vive sólo con la cabeza, sino sobre todo con las emociones", y lo que te llevas de él "suele ser una mezcla bastante intensa, y muchas veces inesperada: satisfacción profunda porque no es la típica alegría momentánea, sino una sensación más duradera de haber hecho algo que importa, y tiene mucho que ver con el sentido de propósito, algo que en psicología se relaciona con el bienestar y la motivación a largo plazo; empatía y conexión humana, ya que empiezas a sentir más cercanas realidades que antes veías lejanas y esa conexión emocional se vincula con la empatía, y suele quedarse contigo incluso después del voluntariado; gratitud al ver otras situaciones, pues muchas personas sienten más aprecio por lo que tienen, no desde la culpa sino desde una toma de conciencia más realista; también frustración a veces, porque no todo es positivo ya que puedes sentir impotencia cuando ves problemas grandes que no se solucionan fácilmente, pero esta emoción también te hace más resiliente y consciente de cómo funciona el mundo; orgullo personal, no en el sentido de superioridad sino de coherencia, sientes que estás actuando según tus valores y eso fortalece la autoestima de forma bastante sólida; crecimiento interior, porque hay momentos que te remueven emocionalmente, situaciones que te hacen replantearte ideas, prejuicios o prioridades, que resulta incómodo a veces pero que es muy transformador; alegría compartida, especialmente en voluntariados con personas, donde hay momentos muy genuinos de risa, cercanía y afecto que no se olvidan fácilmente".
En definitiva y para concluir, para Lourdes, el voluntariado en SoloSurf "no es una experiencia plana: te puede hacer sentir bien, incómodo, motivado y reflexivo todo a la vez, y justo por eso suele marcar tanto".












