Después de diez años en SoloSurf, su rol ha cambiado de una manera absoluta. ¿Cómo ha sido ese cambio desde su punto de vista?
Pues sí; ha cambiado mucho. Y ha sido mucho trabajo, mucho aprendizaje y muchos los cambios que a día de hoy han dado su fruto; y es un puesto que ha surgido de varios acontecimientos que se han producido y que era necesario por las necesidades de la asociación. En este sentido, tengo que dar las gracias al director técnico, Jesús Borrego, por la confianza que ha depositado en mí. Y está claro que si puedo cumplir con este nuevo rol es por la experiencia que he venido adquiriendo durante todos estos años atrás. E insisto, es muy importante que con la situación en que nos encontramos desde octubre, con la baja por maternidad de nuestra coordinadora técnica, se haya puesto la confianza en mí.
Usted lo ha dicho: muchísima experiencia pero también muchísima formación...
Por supuesto, aprendizaje diario y continuado. Además de que cada sesión de trabajo supone un reto diferente un día tras otro, porque nunca hay dos sesiones iguales y al final te encuentras con que siempre hay algo que aprender, siempre hay algo que la sesión te enseña y siempre hay algo que tienes que mejorar para que cualquier mínimo fallo no se vuelva a repetir.
¿Ha percibido usted esa mejora en usted misma de una forma paralela a una mejora en SoloSurf?
Claro que sí, muchísimo. Los cambios que se se han venido produciendo en SoloSurf han sido de una mejora increíble, con una evolución que creo que ha sido tremenda a todos los niveles, tanto personal, porque vas aplicando esos cambios, como a nivel de la actividad en sí, porque se van expandiendo: detectamos mucho antes las dificultades, los retos que los niños nos presentan, llegamos mucho antes a la gente para que el sistema siga funcionando de manera adecuada... Ya digo, en todos los ámbitos y a todos los niveles.
Es obvio pensar que en ello ha influido la mejora también en la estructura del organigrama de trabajo y la aparición de figuras como la coordinadora Natalia Bustos, ¿no cree?
Absolutamente. Natalia desempeña un papel muy importante en esta nueva manera de organizarnos, porque facilita mucho las cosas y sobre todo te hablo desde mi punto de vista, porque, por ejemplo, recibo de inmediato toda la información que necesito en todo momento de una manera directa y clara, y eso se agradece mucho. Es muy buena gestionando las situaciones en todos los sentidos: ubicación de auxiliares, asistencia de clientes... Es sin lugar a dudas una pieza muy importante que me facilita mucho el trabajo. Creo que es la pieza que faltaba en el engranaje para que SoloSurf haya mejorado considerablemente su manera de funcionar.
En lo que a usted respecta, nuevo rol y mayor capacidad de trabajo. ¿Tiene la impresión de ser una figura relevante en el ámbito de la surf-terapia incluso hablando a nivel europeo?
Soy plenamente consciente de mi aprendizaje y de mis capacidades, pero no soy consciente de ese rango porque no he tenido la oportunidad de experimentarlo a nivel comparativo con monitores de otras entidades europeas, como por ejemplo con las que estamos trabajando en los proyectos europeos. Yo no he pasado por la experiencia de haber vivido directamente el SurFedAUT Project, por ejemplo; sé lo que es, tengo mucha información del proyecto europeo y lo conozco perfectamente, lo he visto pero no he llegado a vivir esa experiencia codo con codo, por decirlo de alguna forma.
¿Y que opina de ese proyecto europeo que SoloSurf en cierta manera lideró?
Creo que se trata de un proyecto fundamental para lo que nosotros hacemos y para que los niños con necesidades especiales puedan tener surf-terapia de calidad en otros lugares que no sea únicamente SoloSurf, sino que se pueda expandir a otros puntos con garantías.
Sin lugar a dudas, la metodología SoloSurf tiene una de su más importantes bazas en sus manuales y, desde el SurFedAUT Project, en el manual ESFA. ¿Qué opina al respecto?
Pues que nuestros manuales son una excelente base para continuar mejorando la manea de formar a la gente, por ejemplo. Nosotros llegamos muy rápido a nivel formativo cuando el entorno que viene está preparado, y las personas se capacitan muy rápido en función de lo que nosotros queremos; pero cuando nos llega gente que no conoce nuestros programas ni está formada en nada relacionado con nuestro ámbito, como es obvio, cuesta un poco más hacerlos funcionar y tal vez ahí tendríamos que seguir incidiendo para avanzar. Sin embargo, cuando llega gente formada que conoce lo que hacemos y conoce realmente lo que tratamos, llegamos mucho más rápido a esa capacitación. Eso no depende, de todas formas de nosotros, sino que creo que depende del sistema educativo en general. A nosotros en definitiva nos llegan personas que tienen interés en aprender esto y con un mínimo de capacidad; pero también nos llegan personas que desconocen aspectos del autismo, por ejemplo, y de las dificultades que tienen los niños con esta patología, o que tampoco son capaces de identificar un organigrama de trabajo, y ahí resulta un poco más complicado poner a esa persona a un nivel de trabajo como el que nos gustaría en unos plazos de tiempo más razonables.
¿Qué opinión recibe de los jóvenes en formación que llegan del ámbito universitario?
Lo cierto es que te encuentras perfiles de todo tipo, con unas personas más activas que otras, y la verdad es que hay que saber cómo transmitir la información a cada uno porque a cada cual le llega de una manera diferente; porque al final la cuestión es que todos funcionen por igual. Y la opinión que yo personalmente recibo por pate de ellos en lo que se refiere a la formación que reciben es del todo positiva, maravillosa. Ellos llegan aquí sin saber nada y se van sabiéndolo todo, por decirlo de alguna manera. Y es algo que te lo agradecen. No en vano, muchos repiten experiencia
¿Cree que se van con la sensación de haber participado en programas de surf-terapia que son punta de iceberg a nivel europeo en una empresa líder a nivel mundial?
Yo creo que sí. Lo que hacemos en SoloSurf es muy potente y cuando vienen y experimentan son conscientes de que esto no lo hace cualquiera. Por ejemplo, tienen experiencia a nivel de evolución de nuestros clientes que nunca esperaban que pudieran llegar a ver, porque en tres meses perciben la evolución de un niño. Los que estamos en SoloSurf ya sabemos lo que hay y no es tanta la sorpresa, pero cuando llega alguien de fuera, que no conoce nada de cómo funciona SoloSurf y comprueba de primera mano hasta dónde podemos llegar, lo cierto es que alucina.
Su relación con los familiares de los clientes es muy directa. ¿Qué le transmiten?
Normalmente, siempre recibo opiniones muy positivas. Los padres ven la evolución de sus hijos y es algo que agradecen porque saben que eso es consecuencia del trabajo que se realiza con ellos. A veces llegan niños con cuestiones que preocupa mucho a sus padres y que para nosotros no lo son tan preocupantes porque sabemos perfectamente cómo reconducirlas y sabemos dónde está la clave y cómo hay que actuar; y por eso el éxito aparece muchas veces muy pronto. Y cuando explicas a las familias cuál ha sido el trabajo concreto que ha habido detrás y se percatan del proceso, se sienten muy contentos. Al final lo que ocurre es que estamos actuando, como quien dice, dentro y fuera de SoloSurf, porque metodologías que aplicamos normalmente en nuestros programas se convierten en claves que luego los padres aplican en el día a día y comprueban que funcionan.
¿Qué destacaría de los programas de surf terapéutico que SoloSurf desarrolla?
Sobre todo, la evolución de los clientes y lo rápido que hacemos funcionar los programas, aunque vengas de un parón vacacional, por ejemplo. A veces yo misma me sorprendo de cómo funcionan los programas porque da la impresión de que esos parones no se ha producen por la manera en que todo fluye. Los niños llegan con una base y una experiencia que es clave, y si nosotros aplicamos bien los protocolos y se mantienen bien los tiempos y la estructura de trabajo, los programas ruedan solos. Por eso defendemos nuestros manuales de trabajo como herramientas fundamentales, desde el que aplica el director técnico hasta el que le das al director adjunto. Este año, precisamente, a causa de mis nuevas responsabilidades, han pasado por mis manos esos manuales, los he creado yo y yo he sido la encargada de dar la formación a los técnicos de grupo y a los técnicos adjuntos; y lo cierto es que estoy muy satisfecha con la respuesta, y Jesús, como director técnico, también está muy satisfecho porque es lo que me transmite. Y está claro, como dije antes, que sin una experiencia como la que he tenido en todos estos años atrás y sin una formación como la que he venido recibiendo, no hubiese podido elaborar esos manuales de trabajo.
Como coordinadora, ¿qué puede decirnos del voluntariado que participa en SoloSurf?
Pues que es fundamental. Es cierto que el voluntariado actual no es el mismo que el de hace diez años, porque todo va cambiando; pero también es cierto que tenemos voluntarios desde hace muchos años que son fieles a nosotros, que les encanta la actividad, les encanta trabajar con nosotros y nosotros estamos súper agradecidos con cada voluntario que pone un pie en SoloSurf. El trato con ellos es exquisito y al final ellos son parte de SoloSurf y hacen también que SoloSurf avance.
SoloSurf vuelve a estar inmerso de lleno en otro proyecto con entidades de distintos países europeos, como es el Wave of opportunity. ¿Cree que será un nuevo giro de tuerca para la asociación?
Del nuevo proyecto tengo información pero de momento no tengo un un conocimiento al cien por cien como para poder dar una opinión a priori; pero creo que sin lugar a dudas va a ser una magnífica iniciativa para que SoloSurf siga creciendo y para que el público en general conozca el nivel de excelencia que tiene SoloSurf y los programas de surf-terapia que desarrolla.



















