Anna relata que llevaba dos años con ganas de hacer prácticas en el ámbito de la inclusión y la educación con personas con diversidad funcional "para saber si me gustaría trabajar en ese ámbito". Nunca tuvo ocasión de hacerlo, asegura, y este curso vio "la ocasión perfecta" a través del Erasmus. Pero además, destaca que le llamo la atención "el trabajo al aire libre, la actividad física, el trabajo en el mar y el trabajo en equipo", y donde podía "ayudar, enseñar y aprender al mismo tiempo".
Llegó a SoloSurf a principios de marzo y se despide ahora en junio después de haber permanecido estos tres meses atrás, los jueves y los viernes, acompañando a los usuarios en los programas de playa y donde su cometido, como ella misma explica, ha consistido esencialmente "en acompañar a los usuarios a entrar en el agua y pillando olas" según las capacidades de cada uno, y como apoyo en los ejercicios en la arena, además de ayudar al resto del equipo en la logística del material que se utiliza.
En su opinión, el trabajo que se hace en SoloSurf "es muy efectivo en el desarrollo de los usuarios, sobre todo por la constancia de los ejercicios, pero al mismo tiempo el cambio de las condiciones meteorológicas que les ayuda ayuda a adaptarse a situaciones diversas en su vida cotidiana", un concepto que, asegura, "se podría ampliar mucho a otros lugares ya que combina la terapia con el ejercicio físico y el trabajo en el agua".
Anna siente que con su trabajo en SoloSurf puede "apoyar y echar una mano al equipo", y subraya que le gusta "mucho el trabajo que nos dejan hacer y la responsabilidad que nos dan y la confianza para trabajar solos con los usuarios", considerando el trabajo "muy variado" y cambiante pues "cada vez que voy es algo diferente, aunque los ejercicios y el trabajo en sí no varían mucho, lo que da seguridad a los usuarios". Además, añade, "trabajar con personas siempre te da sorpresas y nunca te sientes aburrido, y es esto lo que hace que este trabajo sea tan especial".
También resalta la joven estudiante alemana el concepto y la pedagogía de SoloSurf, "sobre todo viendo los resultados que muestran los usuarios cada semana", y aunque reconoce que al principio le costó imaginar el concepto y la relación terapéutica con los usuarios con autismo, "en cada sesión, al ver los resultados del trabajo realizado, lo entiendes rápidamente; soy muy fan de las terapias que tienen lugar fuera de las clínicas, y este tipo de terapia acuática me abrió los ojos" porque "es adaptarse al medio ambiente y mostrar que puedes solo, poniéndolo en práctica en cada sesión y aprendiendo cosas nuevas". Por este motivo, entiende que se trata de "algo más que una terapia y, aparte de que los usuarios aprendan cada semana, es un aprendizaje personal constante" porque "aprendes cómo tratar a personas con autismo y a trabajar con ellas, te conoces más a ti misma en diversas situaciones, tomas responsabilidad sobre tu usuario...". En definitiva, entiende que SoloSurf "da alegría, aprendes mucho y te abre los ojos frente al mundo".
En su trabajo en SoloSurf, Anna, además, dice sentirse muy valorada por el personal: "Son profesionales, amables, respetuosos, comprometidos y organizados; te echan una mano en cualquier cosa, pero al mismo tiempo muestran que confían en ti; si cometes algún fallo, te corrigen y te quedas con la sensación de que es absolutamente normal cometer fallos y que es parte del aprendizaje. Todo ello te ayuda a ir a las sesiones sin miedo y con ganas de seguir aprendiendo". Por todo, cree al cien por cien que repetiría una experiencia en SoloSurf, porque resulta "inolvidable".
Además, en el plano laboral considera "súper importante que los profesores sepan tratar a personas con algún trastorno como el autismo y que no dejen todo el trabajo a los psicólogos educativos o inclusivos de la escuela; siento que he aprendido mucho en mi trabajo con SoloSurf y espero poder llevar lo aprendido al aula el día que sea profesora", sin dejar a un lado que la experiencia le sirve para obtener créditos universitarios como unas prácticas.
Y a nivel personal, por otro lado, Anna dice sentir que su experiencia en SoloSurf "es una parte muy importante de mi estancia en Cádiz" porque le ha aportado "paciencia" y el saber ser "agradecida por cosas pequeñas", por lo que recomienda la actividad de voluntariado en SoloSurf "a todo el mundo".

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