¿Qué es SoloSurf?

SoloSurf es una asociación radicada en Cádiz desde hace más de diez años, referenciada cronológicamente como la primera asociación de surf terapéutico en toda Europa y la segunda experiencia a nivel mundial, y dedicada a actividades acuáticas de ocio y terapia mediante el aprendizaje del surf para personas con diversidad funcional. En la actualidad, ofrece un servicio continuado durante todo el año a más de un centenar de familias principalmente de las provincias de Cádiz y Sevilla. La fórmula de trabajo que se aplica en SoloSurf ha servido de referencia e inspiración a otros profesionales y asociaciones de ámbitos nacional e internacional.

jueves, 19 de febrero de 2026

"La experiencia en SoloSurf es muy enriquecedora, tanto para los participantes como para los ayudantes, y me llevo mucho de él para m vida"

Como otros compañeros del programa de intercambio de estudiantes universitarios Erasmus, Sarah Kefeli, de 23 años de edad, llega desde la Julius-Maximilians-Universität de Würrzburg (Alemania), donde estudia Realschullehramt Englisch, Geschichte, Politik. Y ella misma explica cómo acaba de voluntaria en la Asociación SoloSurf: "Mi coordinador en la Universidad de Cádiz me recomendó esta experiencia durante la presentación de los cursos, donde nos mostró las entrevistas a los estudiantes anteriores; me pareció muy interesante la combinación de la actividad deportiva con las discapacidades físicas y mentales. Nunca antes había tenido contacto con este tema, por lo que tenía mucha curiosidad por saber cómo se estructuraba todo el concepto".

Su recorrido en los programas de SoloSurf se prolongó desde principios de octubre hasta finales de enero, al igual que el resto de sus compañeros, donde han ejercido de "ayudantes" encargados de diversas tareas en función del entorno de trabajo: "En la playa realizo tareas diferentes a las de la piscina, y esto se debe principalmente a que la edad de los participantes varía considerablemente según el lugar". En cualquier caso, califica de "muy emocionantes" las actividades que ha llevado a cabo: "En la playa, por ejemplo, se aprende a empujar a los participantes en el agua, a estabilizarlos y a animarlos con las órdenes pertinentes para que se pongan de pie" sobre la tabla de surf.

Sarah dice comprender que no se puede esperar de las actividades que sean variadas: "Se hace lo mismo cada semana porque los participantes necesitan estructura y procesos claros y recurrentes; pero eso no significa que sea aburrido, y gracias a los participantes y al equipo cada semana es emocionante, divertida y, sobre todo, variada".

Afirma que el proyecto de SoloSurf le parece "genial", y utiliza el mismo término para calificar al equipo técnico, motivo por el que recomienda participar en el mismo: "Trabajé principalmente con Álvaro, Laura, Fani, Nacho y Ale, y todos y cada uno de ellos fueron muy abiertos, serviciales y agradecidos por nuestra presencia". En cuanto a la barrera lingüística, "no supuso ningún  obstáculo".

Sarah asegura que durante su experiencia en SoloSurf aprendió mucho sobre sí misma, y es una de las razones por las que estaría dispuesta a repetir caso de que se diera la ocasión: "Gracias al proyecto tuve por primera vez un contacto real con personas con discapacidades. A diferencia de la mayoría de los demás participantes, yo no tenía ninguna experiencia debido a mis estudios, sin embargo eso no afectó en absoluto a mi experiencia". Además, añade que ha podido trabajar cuatro horas a la semana con niños y jóvenes y ello le lleva a poder convalidar su experiencia en SoloSurf como una asignatura universitaria.

Pero sobre todo Sarah se queda con su crecimiento en lo personal, y en este sentido se congratula de haber podido elegir llevar a cabo su actividad tanto en piscina como en playa porque, explica, "así he podido tener una visión más profunda y más variada" de la actividad de SoloSurf. Pero además, dice, "tienes la Universidad en la playa, no hay exámenes, y sobre todo te diviertes mucho en un ambiente relajado". De los técnicos con los que ha compartido sesiones de trabajo, señala que le enseñaron mucho y "con el tiempo cada vez confiaron más en mí, y eso me hizo sentirme muy bien".

Pero lo más especial de todo para Sarah, asegura fue su experiencia con un cliente en concreto en piscina: "Con el tiempo establecí una conexión muy estrecha con mi niño, que cada vez confiaba más en mí y, al final, incluso hablaba mucho conmigo, por lo que cree que nunca lo olvidaré", y añade que a través de él ha aprendido mucho "sobre todo a manejar determinadas situaciones". En consecuencia, afirma que ahora le resulta "mucho más fácil tratar con el autismo".

Sarah concluye la valoración de su experiencia en SoloSurf apuntando que el proyecto "es muy enriquecedor, tanto para los participantes como para los ayudantes, y me llevo mucho de él para mi vida".

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