¿Qué es SoloSurf?

SoloSurf es una asociación radicada en Cádiz desde hace más de diez años, referenciada cronológicamente como la primera asociación de surf terapéutico en toda Europa y la segunda experiencia a nivel mundial, y dedicada a actividades acuáticas de ocio y terapia mediante el aprendizaje del surf para personas con diversidad funcional. En la actualidad, ofrece un servicio continuado durante todo el año a más de un centenar de familias principalmente de las provincias de Cádiz y Sevilla. La fórmula de trabajo que se aplica en SoloSurf ha servido de referencia e inspiración a otros profesionales y asociaciones de ámbitos nacional e internacional.

sábado, 22 de agosto de 2026

"La surf-terapia me parece una actividad muy interesante y extraordinaria, que combina la estimulación sensorial, el trabajo físico y la adaptación constante al entorno"

Desde la Universidad de Würzburg, Alemania, Livia Mandus, de 24 años de edad, llegó a Cádiz a través del programa europeo de intercambio de estudiantes Erasmus para completar sus estudios en la Facultad de Educación Especial y Pedagogía de Puerto Real, y desde febrero ha venido participando activamente en los programas de surf-terapia de la Asociación SoloSurf formando parte del equipo auxiliar, como ate des formación universitaria. Finalizado el curso, Livia mostró gran interés en continuar formando parte del equipo auxiliar de la asociación gaditana y ahí continúa en el Programa de Verano.

Llegó a SoloSurf porque, como señala, "mis coordinadores de la Universidad de Cádiz y de Alemania me hablaron de las posibilidades prácticas que ofrecía SoloSurf", algo que le interesó especialmente porque "ya antes había trabajado con niños con autismo y la combinación con el surf me pareció muy interesante". 

Asegura que le resulta "difícil" quedarse con algo de esta experiencia, "porque hay tantas experiencias maravillosas...", pero sí señala que lo que más me gusta "es ver la enorme alegría y relajación que el surf aporta a los niños", algo que "se nota muy bien en sus caras y en su comportamiento". 

Del voluntariado en SoloSurf apunta que "·actúa, por un lado, como una especie de ayudante para apoyar al equipo, pero, por otro lado, también contribuye de forma esencial al programa", y añade que lo más valora "es que, gracias a nuestro interés por aprender y participar, aprendemos mucho y se nos asignan responsabilidades reales muy rápidamente como, por ejemplo, acompañar a un usuario en los ejercicios individuales en la playa o en el agua; esto requiere confianza por ambas partes y es bonito ver cómo se va forjando esa confianza en tan sólo unas semanas, y por eso creo que los voluntarios pueden enriquecer mucho al equipo".

También opina Livia sobre el voluntariado en general en la actualidad: "Creo que el voluntariado sigue estando muy vivo, sobre todo entre los estudiantes y los jóvenes que buscan experiencias y quieren aprender más sobre diferentes formas de interacción social; programas como Erasmus o las colaboraciones con la Universidad de Cádiz han contribuido en gran medida a que también vengan personas de fuera, como yo, por ejemplo". 

De los compañeros voluntarios con los que ha venido trabajando asegura que "las personas procedentes de ámbitos como la pedagogía, la fisioterapia, la psicología, la educación especial o las ciencias del deporte suelen conectar muy rápidamente con la metodología, porque ya cuentan con una base profesional que les permite comprender por qué algunas cosas se hacen de una determinada manera. Al final, lo que marca la diferencia no es tanto el origen, sino la actitud: los que preguntan, los que observan antes de actuar y los que entienden que cada niño o adulto con autismo es diferente y se comporta de manera distinta". 

De la surf-terapia, cuenta que no la conocía antes como método, "pero me parece una actividad muy interesante y extraordinaria; como ya he aprendido, esta terapia combina la estimulación sensorial, el trabajo físico y la adaptación constante al entorno. SoloSurf consiste en un trabajo continuo a lo largo de todo el año, con una metodología muy bien diseñada y un equipo técnico bien formado. Se elabora un plan individualizado para cada cliente con el fin de apoyarle y estimularle de la mejor manera posible. No se trata simplemente de llevar a alguien a la playa, sino de un proceso terapéutico serio con acompañamiento y objetivos concretos para cada usuario".

También relata su relación con los familiares de los clientes: "El contacto con las familias es constante, ya que siempre son ellas mismas las que traen y recogen a sus hijos personalmente para las clases. Y lo que más observo y experimento es la gratitud de las familias, que ven cómo sus hijos progresan en aspectos que les resultaban mucho más difíciles en otros contextos".

Finalmente, en su valoración general califica de "realmente impresionante" que una ciudad como Cádiz sea líder a nivel europeo en la actividad surf-terapéutica: "Precisamente porque yo misma estudio Educación Especial y Pedagogía, me importa especialmente que existan programas de apoyo innovadores como el de SoloSurf: programas que abren nuevos caminos y permiten a las personas con autismo acceder al ejercicio físico, la naturaleza y la vida en comunidad, algo que a menudo no se encuentra en los entornos terapéuticos tradicionales. El hecho de que, precisamente, Cádiz se haya convertido en pionera a nivel europeo en este ámbito demuestra lo mucho que se puede lograr cuando se está dispuesto a probar nuevos enfoques y a trabajar en ellos a largo plazo. Y para mí, se trata de algo más que de la terapia en sentido estricto: este tipo de programas ponen de relieve una y otra vez que las personas con autismo forman parte de nuestra sociedad de forma totalmente natural, no al margen, sino en pleno centro, en el agua, en la playa, en equipo. Eso es precisamente lo que, para mí, constituye el verdadero valor de este papel pionero, y espero que más ciudades y regiones sigan este ejemplo".

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