Por diferentes motivos ajenos por completo a la voluntad de las partes implicadas, el Programa Activa Acuática no pudo comenzar en las fechas inicialmente previstas, esto es, antes de que acabara 2024. Pero eso no ha sido óbice para que finalmente el programa arranque con todas las ilusiones puestas en lo que queda de curso, que no es poco, y con las garantías de que un año más será todo un éxito. Esas son las expectativas y en ese sentido se trabaja, tanto por parte de la Asociación SoloSurf como por parte del Instituto Drago, pionero en la actividad y el primero en dar inicio al Activa Acuática desde que naciera hace ya ocho años.
Como directora de sesiones, la psicóloga de SoloSurf, Fani Bustos, hace una primera valoración del programa una vez que se retoma la actividad: "Tenemos algunas novedades respecto a cursos anteriores, y es que contamos con dos usuarios nuevos, además de dos antiguos del año pasado y otro que asiste a otros programas de nuestra asociación y que este año se incorpora también al Activa". En total son cinco alumnos los que llegan del Aula Específica de Educación Especial del instituto gaditano, "con los que vamos a trabajar cada jueves hasta que finalice el curso escolar", señala.
Del Activa Acuática, Bustos recuerda que se trata de un programa "muy beneficioso" para los alumnos porque, aparte de la actividad física que realizan, "es una salida que hacen del aula con todo lo que eso implica y supone realizar tareas múltiples en muchos sentidos".
El protocolo, sigue siendo el mismo de años atrás, como explica la psicóloga de SoloSurf: "Los trabajadores llegamos un poco antes que el grupo para llevar a cabo todos los preparativos y procedemos a la apertura de un canal vía whatsapp tanto con el director técnico de SoloSurf, Jesús Borrego, como con el tutor de Aula Específica, en este caso José Antonio Ayuso, para tener en todo momento información de cualquier novedad que pueda presentarse de cara a la sesión de trabajo, ya sea la falta de algún alumno o cualquier aspecto que sea necesario abordar de antemano". Ya una vez que llegan los alumnos, son recibidos y se da inicio al trabajo en sí prácticamente desde el momento de la recepción y el vestuario hasta que se marchan, no sin antes, añade Bustos, "hacer un repaso con los propios alumnos de cómo ha ido la jornada".
El tutor de los alumnos participantes, que cada vez que se da inicio al programa pone de manifiesto su satisfacción, recuerda que los que ya estaban desde el año 2017-2018 son Carolina y Johni, que no pudo acudir a la primera sesión, y de nueva incorporación llegan Unai, Luz Mery y Hugo, todos con discapacidad intelectual y algunos con dificultad motora por diversas causas. "Estamos ya en el octavo año de experiencia, prácticamente la mitad de la historia de SoloSurf, y como siempre me siento muy contento porque esto que empezó como una experiencia piloto ha acabado convirtiéndose en algo continuado y los resultados que hemos venido teniendo realmente se traducen en beneficios para los chavales por todos los aspectos sobre los que se trabaja", afirma José Antonio Ayuso.
En el Instituto Drago, afirma, "estamos muy satisfechos y el apoyo por parte del equipo directivo desde el primer momento ha sido total; tenemos toda la confianza del centro hasta el punto de que el Activa Acuática se ha convertido en un programa ya del centro y así lo tenemos integrado, como proyecto de centro, por lo que no podemos sino sentirnos muy contentos y con ganas de seguir dándole continuidad en el futuro".
En cuanto a los alumnos, confirma Ayuso que llegan "muy ilusionados". El primer jueves no ha acompañado la meteorología por lo que señaló sentirse "un poco preocupado, ya que la lluvia nos desajusta un poco los planes; pero con las nuevas incorporaciones Carolina, sobre todo, estaba muy ilusionada, y ha hecho un tándem muy bueno con Luz Mery y se retroalimentan entre ellas. Hugo también viene muy ilusionado porque ya es usuario de SoloSurf pero ahora con el Activa tiene otros objetivos complementarios. Y Unai también llega muy expectante por conocer cómo es esto de la piscina; en definitiva, los veo a todos a tope y muy motivados".
Por su parte, Paula González, Personal Técnico de Integración Social (Ptis) del Drago, presente también en la sesión, indica acerca del Activa que, ya en su día, le pareció "un proyecto muy innovador". Siendo como es de Sevilla, asegura no haber visto este proyecto de SoloSurf "en ninguna otra piscina, con esta actividad de integración de personas con discapacidad, y por ello me parece que, aparte de ser un proyecto muy innovador, me parece muy funcional, porque las personas que participan no sólo conectan socialmente sino que además mejoran aspectos de movilidad, desde la motricidad deportiva hasta la motricidad fina".
Además destaca "la sociabilidad de las monitoras, de las que incluso yo he aprendido cosas, porque piden a todos un nivel bastante elevado y es evidente que las capacidades de los alumnos aumentan; no sólo aprenden a nadar sino, como he dicho también a sociabilizar", y recuerda que el pasado año "estuvimos con otro instituto en la actividad y eso motivó mucho a nuestros alumnos, acostumbrados al mismo grupo de su clase".
De otra parte y acerca del lugar donde se desarrolla la actividad, la piscina del Complejo Ciudad de Cádiz, "está muy bien adaptado y todo conlleva a que finalmente muchos de ellos se atrevan a practicar surf, porque se trabaja equilibrio, la mente, la relajación, valoramos las emociones...; es un cúmulo de cosas que redundan positivamente en los alumnos".
Tampoco quiere echar en el olvido la Ptis la autonomía que confiere acudir a esta actividad, un aspecto muy importante que ya el pasado curso coincidieron en subrayar los tutores de las aulas específicas de los tres institutos participantes en el programa: "Con esta actividad anulamos barreras que pone la sociedad instauradas en cuestiones de movilidad, porque los alumnos adquieren una importante dosis de autonomía simplemente a la hora de picar el billete en el bonobús, en el porte de sus mochilas, y son rutinas muy buenas que para el día de mañana en la vida diaria les va a desarrollar de una manera importante; porque existen muchos obstáculos simplemente a la hora de venir a la piscina, como por ejemplo, y aunque pueda parecer algo poco importante, detalles como que nuestros alumnos accedan al autobús y haya usuarios que no se levanten para ceder el asiento destinado a personas con movilidad reducida, y todo porque son niños, sin que se entienda que sí, que son niños pero con necesidades especiales; o simplemente la inclinación del autobús para el acceso... Son pequeños detalles que luego redundan a la hora de anular las barreras que se encuentran".
Además de los nuevos alumnos, también se ha estrenado este año en el Activa Alba Conde, técnico adjunto de SoloSurf, que ha sido refuerzo en este impasse de conformación de equipos en tanto termina de cerrarse los equipos auxiliares para los programas que la asociación desarrolla. En su primera experiencia, afronta el Activa con entusiasmo. Conoce que el quid de este programa radica en seguir el guion, "como en los otros programas de los que ya formo parte". Alba lleva en la asociación desde verano, desde julio, concretamente; comenzó con un proceso de formación y luego pasó a formar parte de la plantilla como técnico adjunto por su formación como socióloga, "y me llama mucho la atención de la Educación Especial porque estoy desarrollando habilidades y competencias y aprendiendo aún más de los programas de la asociación".
Quien sí tiene experiencia más que sobrada en el Activa Acuática es Laura Heredia, coordinadora logística de SoloSurf, que se encuentra ya en su cuarto año en esta actividad con institutos. Según detalla a SoloSurf-Noticias, afronta este curso "trabajando la incorporación de los nuevos alumnos para acoplarlos cuanto antes a la actividad con toda normalidad con el resto de alumnos participantes". Afirma en referencia a los alumnos de este año, que, "por lo que se ve, son chavales que tienen muchas habilidades y muchas destrezas, pero al encontrarse en un ámbito nuevo llegan un poco cohibidos, así que será ese aspecto sobre el que tendremos que incidir".
En este sentido, Heredia señala que, a la hora de trabajar con los alumnos, "se notan las diferencias entre los nuevos usuarios y los antiguos, sobre todo en lo nerviosos que se encuentran a la hora de iniciar la actividad, porque saben que están ante una actividad nueva pero desconocen qué es lo que van a encontrarse; los antiguos alumnos ya tienen experiencia, nos conocen y saben cuál será nuestra actitud para con ellos, entonces, a los nuevos tenemos que transmitirle esa seguridad que necesitan y crear con ellos ese rol de monitor-alumno pero también de compañeros de actividad para que se sientan en todo momento arropados", describe.