Durante años y por diversas vías, los vínculos entre la Asociación SoloSurf y la Universidad de Cádiz han ido cimentando una relación que ha dado lugar a distintas líneas de trabajo y colaboración entre ambas partes. Es como si una parte pudiera contar con la otra para cualquier cosa, podría decirse; y ello se traduce en diferentes acciones encaminadas, por un lado, a la formación de los alumnos universitarios y a la prestación de recursos humanos con cualificación, por otra. Pero estas relaciones van a más cada vez y todo depende de que se den los pasos acertados de una manera consensuada y donde el ámbito de la investigación de la surf-terapia tiene mucho que decir y que hacer. Y así lo refiere el director técnico y estratégico de SoloSurf, Jesús Borrego en la siguiente entrevista.
¿Cómo considera que han sido hasta el momento las relaciones entre la Universidad de Cádiz y SoloSurf y qué nueva orientación en estas relaciones se espera a partir de ahora?
Las relaciones son muy positivas y generativas, porque han servido para que SoloSurf crezca implementando un modelo de formación de calidad para los alumnos de la Universidad y para que nosotros también podamos ir desarrollando nuestro departamento de formación; y también para que haya quedado de manifiesto que la surf-terapia es una experiencia sostenible como ha quedado de manifiesto con nuestra actividad en todos estos años, y con ello haber sido un recurso útil para compartir nuestros manuales de organización con un importante impacto, como ha ocurrido con el SurFedAUT Project por ejemplo. En lo netamente práctico, nos atribuimos como productores de surf terapéutico un papel importante a la hora de ofrecer nuestros productos y necesitamos tener recursos para ello, y esa fórmula de ser un acreedor de procesos de formación y la Universidad un proveedor de recursos humanos no profesionales, resulta muy importante y de gran utilidad para poder ofrecer un producto de calidad para personas con autismo de diferentes edades y diferentes perfiles de funcionamiento de salud, además de otras personas que presentan otro tipo de diversidad funcional cognitiva.
¿En qué hechos y actividades se han traducido estas relaciones y en qué pueden traducirse en un futuro próximo?
Pues se ha reforzado mucho la práctica del alumno, concretamente vinculadas con prácticas de empresas de la Facultad de Ciencias de la Educación, y también con la Facultad de Fisioterapia y Enfermería, implementando en estas prácticas además a alumnos de Erasmus que hacen sus prácticas de pedagogía terapéutica; por tanto tenemos un importante proceso de acompañamiento curricular del alumnado. Por otra parte, la creación de seminarios es otra de las líneas que hemos ido perfeccionando para poder crear un espacio formativo al que los alumnos de la UCA puedan acceder de una manera funcional y segura a través de una buena práctica del surf terapéutico. Además, estarían nuestros planes de voluntariado, con la línea de la Oficina de Voluntariado de la UCA, donde somos un centro de práctica que los alumnos eligen para poder realizar un voluntariado con nosotros. Y ya, de otro lado, está la línea de Ucasport.
¿Podría decirse que los cursos Ucasport de voluntariado han sido hasta el momento la más importante piedra de toque en estas relaciones UCA-SoloSurf?
Los cursos Ucasport son cursos que tienen su propia identidad. Es una de las líneas importantísimas que tenemos con la Universidad de Cádiz y que ha sido co-creada de una manera muy enfocada a promover el voluntariado, a fomentar la experiencia de la surf-terapia, a llegar a diferentes perfiles de alumnos, y viene a ser una de las patas de la mesa que supone nuestra formación en el área de UCA. Hay que reconocer que nuestro departamento de formación tiene otras fuentes y otros perfiles igualmente importantes, pero en ese caso el Área de Deportes de la UCA ha dado esa sostenibilidad a nuestro departamento de formación; y, de otra parte, no es menos cierto que al igual que el Área de Deportes a través de Ucasport, toda las líneas de formación que tenemos con la UCA, hacen que en su conjunto podamos contar con recursos y que estos sean de calidad, que desarrollen un aprendizaje que mejore sus expectativas y que mejoremos nuestro producto de surf-terapia y también el sentido del surf terapéutico a nivel general.
Está la asociación, está la experiencia acumulada de muchos años de trabajo, están los resultados... ¿Qué falta para que la UCA se involucre en el ámbito de la investigación de la surf-terapia para que se establezca un vínculo aún más estrecho, como ocurre en otros países?
Entiendo que simplemente falta que demos el paso. Es cierto que estamos muy ocupados en todo lo relacionado con el proyecto europeo, con el enfoque más profesional de SoloSurf, dándole una sostenibilidad al marco de la práctica; y, bueno, también un poco la limitación que tenemos en la gestión de SoloSurf, porque no somos muchas las personas en estos cometidos y con capacidad para poder abordar otros campos. Pero es cierto que SoloSurf es un espacio de desarrollo de la surf-terapia que reúne condiciones favorables para que se pueda llevar a cabo una investigación y además con el aval de la calidad de las relaciones que tenemos con la UCA, y sí que existen ya intereses por parte de algunos profesores y departamentos que tienen esa curiosidad y que no me cabe la menor duda de que . no en demasiado tiempo, se darán esos pasos.
¿Cuál es el futuro en cuanto a planes de las relaciones entre la UCA y SoloSurf y qué novedades se vislumbran en el horizonte?
El objetivo principal es consolidar la relación que tenemos, mejorar los procesos de formación y la coordinación en los distintos procesos formativos (línea master, línea grados, línea Ucasport, línea práctica de voluntariado), y los cursos que nosotros organizamos aprovechando los seminarios, e ir definiendo de una manera cada vez más efectiva este enfoque de acompañamiento con los alumnos, en coordinación con la Universidad, adaptándonos a los nuevos cambios, a las necesidades y a los perfiles actuales del alumnado de la UCA.
Universidades de otros untos de España y otros países, como Alemania y Estados Unidos, ven en SoloSurf una oportunidad formativa para sus alumnos. ¿Cuál es el panorama actual en este sentido en cuanto a vínculos de la asociación con otras Universidades?
Pues nosotros seguimos teniendo relaciones con otras universidades, principalmente mediando con la Universidad de Cádiz, con programas de verano, con las universidades alemanas a través del programa Erasmus, y con las que hemos tenido algunos vínculos y contactos presenciales para comprobar cuál es la calidad de las prácticas que hacen sus alumnos. Así pues, como ocurre con el resto, el objetivo es mantener esta coordinación e ir visualizando cómo además las consecuencias que genera esta vinculación, principalmente a través de la realización de trabajos prácticos por parte de muchos alumnos, trabajos de fin de grado, de tesis doctorales, todo ello pone sobre la mesa un marco de concienciación por parte de los promotores, por parte nuestra y de las universidades, de cara a entender cómo estamos favoreciendo el proceso de desarrollo de la surf-terapia como una de las terapias actuales con mayor referencia para el trabajo con personas con autismo diferentes a las habituales clínicas ocupacionales y educativas.