Procedente de Guatemala y con 19 años de edad, Isabel Gálvez va camino de culmina este junio su primer año de Ciencias Ambientales en la Facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad de Cádiz, Campus de Puerto Real, donde, a la hora de matricularse, conoció la opción de hacer voluntariado en la Asociación de SoloSurf y dicho hecho.
La disponibilidad de horarios y días teniendo en cuenta su "apretada agenda" estudiantil entre las clases y prácticas de laboratorio, y el hecho de poder realizar el voluntariado los sábados por la mañana le vino, asegura, perfecto, y además la actividad combina algunos de sus elementos favoritos, como son el deporte, la enseñanza y el mar.
Desde su incorporación a SoloSurf, allá por el mes de noviembre del año pasado, ha actuado como auxiliar en el servicio de playa en tareas de apoyo en conducción y recepción de los usuarios en el mar, así como también en el calentamiento y actividades de coordinación.
La actividad, asegura, le parece "muy divertida, realmente me encanta, en el quipo de trabajo hay muy buen ambiente, se nota que todos los involucrados realmente disfrutan el trabajo que realizan, existe un sentido de unidad y cuidado entre todos, tanto entre el equipo técnico, el grupo auxiliar y los usuarios lo cual hace que las actividades sean más seguras, tranquilas y divertidas, la comunicación directa y sincera también ha propiciado un buen ambiente y previene accidentes".
Así, a modo de valoración, cree que la actividad "sin duda superó mis expectativas, considero que apoyo de manera autónoma más de lo que esperaba, siempre con la coordinación del equipo técnico, y con la sistematización de las actividades que hacen que el trabajo sea menos estresante, seguro y funcional". De tal manera, que considera a SoloSurf como "una gran asociación que ha creado un sistema funcional y que realmente es hermoso ver cómo los usuarios pueden disfrutar a la vez que aprenden de un deporte tan bonito como el surf; siento que es un programa que le aporta mucho a los usuarios, pero también a todo el equipo que hay detrás para hacerlo posible; el ponerse en la mente del otro para poder explicar y enseñar de la mejor manera sin duda alguna es un ejercicio que expande la empatía, el conocimiento y las habilidades sociales".
Y de vital importancia entiende que resulta el equipo de la asociación gaditana, donde el personal, dice, "es quién hace tan especial a SoloSurf, son personas dispuestas, tranquilas y sinceras, con un sentido de responsabilidad muy grande que les hace desempeñar su trabajo de manera impecable; siempre me he sentido muy cómoda rodeada de todo el equipo y me siento muy agradecida por toda su paciencia y dedicación para enseñarme desde cómo acompañar al usuario hasta cuestiones climáticas y del mar, sin duda alguna son gente preparada que hacen posible que esta sea una experiencia maravillosa".
Isabel también considera que a sido una experiencia para repetir: "Mi disponibilidad de horarios es un factor importante, pero si en un futuro encontrara el espacio, repetiría, porque me ha parecido una experiencia muy enriquecedora y de la que aún queda mucho que aprender". Esta aseveración radica en la aportación que ha recibido como estudiante que le ha dado "un enfoque integral del cuidado del medio ambiente y el disfrute de estos espacios; es importante la protección de espacios marinos, así como también potenciar espacios en dónde personas con autismo puedan tener actividades recreativas y el surf resulta ser una combinación perfecta de ambas, me conectó con la idea del ambiente natural con la importancia que este tiene a nivel social y como al momento de desarrollar proyectos de conservación también es un factor importante".
Pero también destaca todo lo positivo que ha recibido a nivel personal, ya que haber estado involucrada en SoloSurf como voluntaria le ha enseñado muchas cosas: "Prestar atención a los gestos, sonidos, maneras de moverse y emociones de las personas a mi alrededor como una alternativa de la comunicación verbal, que a través de nuestro lenguaje corporal expresamos mucho más que con las palabras y que es importante prestarle atención a estos detalles, también a ser precisa y clara al momento de dar indicaciones, me ha enseñado la importancia del trabajo colaborativo para garantizar la seguridad de todos, y lo esencial que es el ocio y la actividad física para nuestro desarrollo como personas".
Tales motivos inducen a Isabel a recomendar la actividad a otros compañeros universitarios, "porque para mí ha sido una experiencia increíble y siento que abre una puerta para conocer la diversidad en la sociedad". Pero, también destaca "el tiempo en el que disfrutamos en el mar, las risas, los triunfos, la adrenalina de las olas y el verles progresar, el apoyo y la unidad por el disfrute del surf", por lo que las sensaciones que se lleva son "de calma, alegría y gratitud; ha sido un periodo de aprendizaje y de disfrute, de la que estoy simplemente agradecida de haber vivido y de llevar esta experiencia conmigo".













